miércoles, mayo 02, 2007

Media vuelta y nada.

La veo de lejos, por la ventana. Las cortinas sólo me permiten ver siluetas. Bordes memorizados en la punta de mis dedos. Se va, atrás dejó el ruido al azotar mi puerta, azotar mis emociones, azotar mi tranquilidad. La he tomado de la mano queriendo retenerla, me la ha arrebatado con brusquedad. Corre entre la oscuridad de mi callejón. Nada lo alumbra más, ni su risa. Hay charcos de lluvia por los que pasa presurosa, la mojan y no siente. Me deja un reloj de arena sin fin, las alas de mi pequeña mariposa y un ancla sin barco que sostener.
Ella supone que podré continuar con quien era estando ella. El Después no es igual como era antes. Seguiré buscándola en cada mirada, en cada olor, en cada rastro sin igual. Y me daré cuenta de mi error, de mi constante laberinto sin paredes, de mi recuerdo para olvidarla.
El resentimiento me lacera, me quema, me arde. Sólo dio media vuelta y nunca volvió a ser lo mismo. Dicen que del odio al amor hay un solo paso... pero nadie habla que del amor al odio hay sólo eso, media vuelta.

Foto: A vida é estranha, os passos desequilibrados.-Paulo Cesar